jueves, 25 de octubre de 2018

Hoy conocemos "A ritmo de burro"

Hoy os traigo una entrada que no tiene nada que ver con el mundo sin gluten, ni con recetiñas. O quizá si, porque de no haber sido por este mundo gluten free en el que me embarqué hace unos años no habría conocido a Casi y su iniciativa. Ahí os dejo como imagen de la entrada a Casi con uno de sus burritos (si no me equivoco es Pocho) creo que esa foto sirve para que os hagáis una idea de lo cuidados y mimados que están estos animales que están en peligro de extinción.

Lo conocí gracias a Juan Carlos y Pamela, de la Escuela del Espíritu del Bosque en Robledondo donde ya os he contado que he hecho varios cursos de cocina sin gluten y que os recomiendo visitéis si no los conocéis todavía.

En una de las visitas a esa mágica escuela encontré los anuncios de “A ritmo de burro”. Me informaron de la iniciativa y quedó la visita en “pendientes”. 


La pasada primavera hicimos varios intentos para ir a visitar a Casi y sus burritos pero fue tan lluviosa que la visita se hizo imposible. La dejamos para un poco más adelante, y este otoño no dejamos pasar la oportunidad.

Ni que decir tiene que es una delicia para los niños, el paseo en burro, el contacto con la naturaleza, los maravillosos paisajes que nos ofrece la Sierra Oeste de Madrid…

¿Qué os vais a encontrar si visitáis “A ritmo de Burro”?

Pues unos burros de tamaño grande, no os penséis que son burritos de feria no, son burros de raza zamorana altos y con buena planta. Eso sí, dóciles y amorosos. 



Fue curioso como estábamos acariciándolos antes de empezar el paseo y fueron ellos mismos quienes decidieron quienes serían sus jinetes. 

Los peques montaron acompañados de un adulto, aunque os puedo decir que Irene se vino arriba al terminar el paseo y dijo que otro día quería montar ella sola. Nosotras subimos en una burrita que se llamaba Rita.

La ruta por el alto de la montaña es una maravilla y Casi, buen conocedor de la zona y sus secretos, nos fue desgranando durante el paseo cosillas interesantes, sobre flora y fauna autóctonas.



Os digo que es una ruta de lo más recomendable, y después del paseo para reponer fuerzas nos fuimos al Escorial a comer y disfrutar de un entorno maravilloso. 


Si tenéis niños en casa es de lo más recomendable. Les encantará la experiencia y pasar un día en contacto con la naturaleza es para ellos una maravilla. 

No me digais que este entorno no es para sentarse a contemplarlo y olvidarse del mundo.

lunes, 10 de septiembre de 2018

Tarta de arroz con leche


Si hay un postre que le gusta a mi mami este es el arroz con leche. Este verano pude probar la tarta de arroz con leche y desde entonces estaba buscando la ocasión para hacerla.

Y se acercó su cumpleaños, y que mejor momento que ese para hacer la tarta de arroz con leche que tanto le gusta.

Es muy fácil y mi consejo es que os la toméis de un día para otro. Es increíble lo que gana.

Vamos con la recetiña.

Ingredientes:

200 gramos de arroz
Galletas María
1.5 litro de leche entera
2 sobres de cuajada
150 gramos de azúcar
Una rama de canela
Cáscara de limón

Para decorar:

Ramas de canela
Canela en polvo
Azúcar (para quemar)

Preparación:

Lo primero que vamos a hacer es cocer el arroz, en una cazuela ponemos el arroz, con agua, la rama de canela, la cáscara del limón y un poquito de sal. Lo dejamos cocer que quede bien hecho.

Mientras se cuece el arroz lo que vamos a hacer es preparar la base de la tarta, para ello trituramos las galletas. Para hacer la base más ligera yo lo que hago es en lugar de hacer la base típica con mantequilla pongo un poco de leche en las galletas trituradas hasta tener una masa homogénea y con ella cubrimos el fondo de un molde. Me gustan los que son desmontables. Cuanto tengamos la base formada la metemos en el frigorífico.

Una vez tengamos preparada la base en una olla ponemos la leche con el azúcar, otra rama de canela y otra cáscara de limón, ponemos en la olla también el arroz cocido. Reservaremos un vaso de leche en el que vamos a diluir los dos sobres de cuajada. Cuando empiece a hervir añadimos el vaso con la cuajada diluida y removemos hasta que poco a poco se va espesando. Retiramos la rama de canela y la cáscara del limón y vertemos esta mezcla en el molde. 

La dejamos enfriar, mínimo seis horas, pero ya os digo que de un día para otro está mucho mejor porque todos los sabores se asientan y gana muchísimo en textura. 

Para decorarla podéis utilizar canela en polvo, pero como hay a quien la canela no le gusta mucho yo puse azúcar y con el soplete de cocina lo caramelicé para darle ese toque tostado. 

Y ahora sólo espero que la probéis. 


lunes, 20 de agosto de 2018

Tutorial de Empanadillas de masa de pan


Creo que puedo decir sin miedo a equivocarme que hay tantas recetas de empanadillas como casas. Cada persona le da su toque tanto al relleno como a la masa. 

En mi casa antes de que la celiaquía apareciese en nuestras vidas y trastocase nuestros hábitos era común ir al horno de pan, comprar medio kilo de masa de la que el panadero tenía en la amasadora, llegar a casa estirar la masa y rellenar las empanadillas. De hecho hay sitios por mi pueblo donde venden este tipo de empanadillas. Si vivimos en Madrid el primer problema que nos encontramos es que no hay hornos de panaderos donde comprar masa de pan. Y así vamos tirando de obleas con más o menos éxito.

Echaba mucho de menos las empanadillas “de toda la vida”, y ayer haciendo limpieza de harinas en la alacena de mi madre encontré un paquete de harina de Schär Mix B y decidí probar. El resultado a la vista os o dejo. 



He hecho un minitutorial para que os sea sencillo y veáis cómo las hacemos en casa.

Ingredientes:

225 gramos de Mix B de Schär
75 gramos de harina de maíz (ojo no confundir con almidón)
200 gramos de agua
10 gramos de levadura seca de panadero
10 gramos de Aceite de Oliva Virgen Extra
6 gramos de sal

Preparación:

En un bol ponemos las harinas con la levadura y la sal. Pesamos el agua y el AOVE y lo añadimos en el centro de las harinas donde habremos hecho un hueco.

Empezamos mezclando con cuchara para posteriormente volcarlo en la encimera que habremos espolvoreado con una nube de harina (me gusta hacerlo con harina de arroz que es muy fina) y terminamos de amasar con las manos hasta que la masa quede fina y suave. Como veis en la foto.

La tapamos y dejamos que fermente y doble el volumen. 

Masa antes de la fermentación

Masa fermentada


















Corte de la masa


Empezamos a estirar con rodillo. Yo hice dos partes para trabajar la masa mejor y como podéis ver en las fotos cogí una taza para dar la forma (modo casero total), si os quedan un poco gorditas las obleas podéis estirarla un poquito una vez cortada. Retiráis el exceso de masa lo volvéis a amasar y formáis más obleas. ¡¡Aquí no se tira nada!!

Estiramos la masa con rodillo

Masa estirada lista para cortar
Cortamos la masa
Hay que retirar el exceso de masa
Rellenamos con lo que más nos guste, en este caso hice un relleno con atún, cebolla, huevo duro, aceitunas y tomate. Hay que tener cuidado de no rellenarlas en exceso y que el relleno no sea demasiado grasiento para que no se nos empape la masa. Las cerramos con un tenedor teniendo cuidado de que no queden huecos por los que puedan abrirse. 


Añadimos el relleno


Cerramos con cuidado de no dejar aberturas
Listas para freír
Freímos en aceite de oliva, hay que tener cuidado con la temperatura, si está demasiado frío se “cuecen” y se llena de grasa y si está demasiado caliente se nos quedan demasiado tostadas así que hay que coger el punto a la temperatura.

Escurrimos en papel de cocina y dejamos enfriar.


Os cuento que se puede congelar la masa, las obleas ya preparadas y las empanadillas fritas. Así que nos dan juego para pegarnos un día de trabajo y tener apaños en la nevera. 

sábado, 28 de julio de 2018

Mis panes: pan integral con preparado panificable LIDL

En la sección de “Mis Panes” hoy os traigo una receta muy fácil utilizando un preparado panificable. Ya sabéis que yo soy de panes con mixes caseros, pero en esa ocasión he trabajado esta harina para que a mi madre le resulte sencillo hacer pan. Ella no se anima con recetas más complicadas.

Este panificable se presenta en caja de cartón con leyenda azul. En la caja viene también un sobre de levadura. El preparado ya viene con sal, con lo que la elaboración del pan resulta de lo más sencilla.

Las pruebas las hice con pacificadora para que resulte fácil, rápido y cómodo. Las fotos hablan por sí solas. 

Ingredientes:


450 gramos de preparado panificable Balbeke integral
450 gramos de agua
30 gramos de Aceite de Oliva Virgen Extra (ellos recomiendan 50 pero a mi me queda demasiado aceitoso)
El sobre de levadura que acompaña la harina

Elaboración:

Para hacer el pan de molde ponemos en la cubeta el agua y el aceite de oliva, añadimos la harina y la levadura. Programa 1, tostado medio. Al terminar programamos horneado otros 15 /20 minutos.

Dejamos enfriar en rejilla al menos 3 o 4 horas y cortamos.

Si hacemos bollos o chapatas programos el 5. Hay que pasar al contenedor de chapatas o bollos cuando la panificadora haga varios pitidos seguidos. 

Al terminar el horneado se dejan enfriar en rejilla.

Chapatas y bollos
Pan de molde 
Corte de la miga de los bollos

martes, 17 de julio de 2018

Tarta de piña fría (sin fuego ni horno)



Hoy os traigo una receta muy fresquita ideal para el verano, se hace en cinco minutos, aunque necesitamos contar con el tiempo de espera para que se cuaje, y siempre de un día para otro está mejor porque coge más consistencia. 

Es una tarta de piña que no necesita horno (en verano pensar en encenderlo es una locura) pero tampoco necesita ir al fuego. Es ligera tanto en su elaboración como en sus ingredientes, vistosa y light.

Ingredientes:

4 yogures de piña (yo utilicé yogures 0%)
200 ml de leche entera (si queremos darle un toque especial podemos utilizar nata)
Cuatro rodajas de piña
Gelatina (instantánea o bien en placas, si es en polvo 25 gramos, si es en placas utilizaremos 3)
Una cucharada de azúcar (opcional)

Elaboración:

En un molde de silicona forramos la superficie con rodajas de piña y reservamos. 

Ponemos en un bol la leche con el azúcar y batimos, añadimos los yogures y volvemos a mezclar, y por último añadimos la gelatina y mezclamos bien. Si la piña tenía zumo podemos añadirlo a esta mezcla y saldrá más sabroso.

La gelatina instantánea en polvo es muy cómoda para esta receta, si no la encontramos utilizaremos tres placas de gelatina hidratadas.

Vertemos la mezcla en el molde y dejamos enfriar en el frigorífico. Si la preparamos de un día para otro mejor. 


Desmoldamos con cuidado y degustamos bien fría. 

martes, 10 de julio de 2018

Mis Panes: Pan con Mix Comercial de Lidl




Desde que a mi madre diagnosticaron celiaquía y además mi peque se pasa los veranos en casa de la abuela intento ayudarla en lo que puedo y sé con el tema del pan casero sin gluten.

Ella no está por la labor de ponerse a hacer mixes caseros y tener 200 ingredientes en casa que no sabe como combinar, así que intento probar los mixes comerciales que tiene más accesibles (vivir en un pueblo del interior de Galicia no facilita demasiado las cosas) para que pueda hacer pan rico sin demasiadas complicaciones.

Hace tiempo que la cadena de supermercados Lidl sacó una línea de harinas sin gluten conocidas como "Farmo" que entusiasmaron mucho a la gente, en RSS leí mucho sobre ello aunque yo en ese momento no llegué a comprarla.

Ahora han vuelto a sacar varios mixes de harinas sin gluten y he decidido probarlos e intentar sacar una receta facilita para que pueda hacer un pan rico sin demasiadas complicaciones.

En esta ocasión probé a hacerlo en la panificadora y la verdad es que el resultado es muy bueno y es muy sencillo de hacer. Os dejo la recetiña.

Ingredientes:

350 gramos de harina panificable Belbake (Bolsa de 1 kilo) 
150 gramos de harina integral panificable Belbake (viene en una cajita de cartón e incluye levadura)
450 gramos de agua
25 - 30 gramos de Aceite de Oliva Virgen Extra
10 gramos de sal
8 gramos de levadura seca

Preparación:

Pesamos en un bol las harinas junto a la sal y la levadura seca. En la cubeta de la panificadora pesamos el agua junto al AOVE, volcamos las harinas sobre el agua.

Yo utilizo Zero Glu en el programa 1.

Importante: dejad enfriar muy bien el pan porque con el calor residual que tiene dentro termina de cocinarse.

Una vez frío podéis cortarlo en rebanadas y congelarlo.

Espero que os guste.

jueves, 14 de junio de 2018

Tortillitas de camarón Sin Gluten

Hoy os traigo una receta del sur de España. Una delicia gastronómica que en casa nos vuelve locos. Y es que ¿a quien no le gustan unas tortillitas de camarón para tomarse el aperitivo? Son fáciles y además sin gluten.
Esta receta la elaboramos en el taller de Cocina con Maná del mes de abril, el tercero que hacemos, y a los que estáis invitados a asistir siempre que queráis. En estos talleres elaboramos diferentes recetas dulces o saladas siempre sin gluten. Además podéis verlos en directo, se emiten a través de streaming en la página facebook de maná. Os dejo aquí el link por si queréis ver cómo se hacen y la textura de la masa. Pincha aquí si quieres ver el video.
Ingredientes:
80 gramos de harina de Arroz
80 gramos de harina de Garbanzo
150 gramos de camarón “de pipa”
Media cebolla (prefiero suave)
Perejil
Sal
Aceite de Oliva Virgen Extra
300 gramos de agua fría

Preparación:
Pesamos las harinas y las mezclamos bien. Añadimos el agua y batimos hasta que no queden grumos. En este paso hay dos formas de hacerlo, añadimos la cebolla y el perejil y batimos con ellos dentro, así los peques no encuentran tropezones, o bien dejamos los trocitos enteros. 
Añadimos a esta mezcla los camarones y rectificamos de sal  y déjamos enfriar en la nevera al menos durante una hora. 
A partir de aquí la masa podemos utilizarla en cualquier momento, incluso al día siguiente.
Freímos en abundante AOVE bien caliente. El truco para que queden crujientes es estirar la masa una vez la echamos en la sartén, sino se nos hará un pegote. Podéis ver cómo hacerlo en el video que os enlacé un poco más arriba.
Escurrimos en papel de cocina y a disfrutar. 

Fabes con almejas

Desde siempre en casa las legumbres son parte fundamental en nuestra dieta. Además de sanas, son una opción económica y práctica para tener un menú equilibrado. En los últimos años hemos vuelto a recuperar el gusto por ellas. Las legumbres además están libres de gluten, esto las hace ideales para incorporarlas en la dieta de las personas celíacas.
Os traigo hoy una receta muy sencilla, pero no por ello deja de ser una maravilla de la gastronomía. Yo las preparo con ingredientes de primera calidad, que son los que hacen que un plato humilde se convierta en un plato gorumet.
No puedo quejarme de los amigos que tengo, mi amigo Antonio me regaló estas fabas asturianas.  Pensé que con semejante materia prima lo que había que preparar era un puchero de los de toda la vida.
No soy de añadir cosas al puchero, me gusta dejar que los sabores aparezcan sin camuflajes.
Estas fabes con almejas no llevan apenas ingredientes, pero os garantizo que el sabor y su textura os encantará. Y ahora que empieza a venir el calorcillo no hay que dejar de tomar legumbres. En lugar de tomarlas humeantes será suficiente con que estén templadas para disfrutar de ellas.
Ingredientes:
1/2 kilo de fabes
1/2 kilo de almeja gallega
Una cebolla
Dos tomates
Un diente de ajo
Una hoja de laurel (opcional)
Aceite de Oliva Virgen Extra
Elaboración:
Lo primero que haremos será dejar en remojo las fabes durante al menos 8 horas. (Yo las dejo toda la noche).
En una olla ponemos un fondo de AOVE y en él rehogamos primero la cebollita, añadimos el ajo y finalmente los tomates en dados. Si los tomates son de buena calidad, no es necesario añadir nada más para que el caldo tome el color que tiene en la foto. Si vemos que se queda un poco paliducho (ya sabemos que los tomates de hoy en día no son muy buenos) al final de la cocción añadiremos un poco de pimentón de la Vera (que es sin gluten) en un poco de AOVE. Para ello ponemos una sartén con AOVE y cuando esté caliente añadimos una punta de cuchara de pimentón. Retiramos del fuego para que no se queme. Removemos hasta que se integre bien en el AOVE y lo añadimos al guiso (pero esto se hace al finalizar la cocción).
Una vez que están pochadas las verduras, añadimos las fabes y rehogamos con el sofrito que hemos hecho. Añadimos agua sólo hasta cubrirlas ponemos sal y dejamos cocer durante al menos una hora y media. Es muy importante no remover con la cuchara porque así evitamos que se rompan, le damos pequeños “meneos” a la olla. Si nos gusta ponemos una hoja de laurel ( no me gusta nada cocinar con laurel).
Por otro lado tenemos la almejas. Yo utilicé almeja japónica de las rías gallegas. Las pondremos en agua con sal para limpiarlas y si tienen arena que la suelten. Las lavamos bien y cuando estén casi hechas las fabes ponemos las almejas. Meneamos la olla para que se integren bien con las fabes y cocemos hasta que estén abiertas.
Os voy a contar un truco, si el caldo os queda demasiado suelto no se os ocurra espesarlo con harina (esto lo hace mucha gente) cogéis algunas fabes, las aplastáis con un tenedor y las agregáis al caldo, así quedará más espesito.
Como todos los platos de puchero, este también gana en sabor cuando lo hacemos de un día para otro. Yo lo que hago es reservar las almejas y añadirlas  al día siguiente, justo antes de comer cuando caliento las fabes, para que estén recién abiertas.
Como podéis ver es un plato sencillo, sin demasiadas grasas pero potente, con mucho sabor y aroma. Y es que en casa las legumbres nos gustan un montón, aquí os dejo el link a una receta muy parecida de garbanzos con langostinos.

Mis panes: Pan básico sin gluten


Siempre que publico una foto de mi pan me preguntáis por la receta, y aunque muchas veces os doy las proporciones hay personas que estáis empezando en esto y necesitáis la receta con los gramos exactos de cada ingrediente. Así que he pensado en escribir esta entrada donde pongo el pan básico que se hace en casa y las posibles variaciones. Sobre esta receta y con las claves que os voy a dar podréis hacer los cambios que se os puedan ocurrir. Además he preparado un pequeño video donde muestro la consistencia de la masa, y cómo podéis formar los panecillos.
Vamos a ver uno a uno los ingredientes:
Almidón de trigo, si no tenemos almidón de trigo o no toleramos el trigo podemos utilizar almidón de maíz.
Almidón de patata, si no tenemos podemos no utilizarlo aunque si lo ponemos el pan ganará en esponjosidad. En caso de no tener almidón de patata pondremos la cantidad en almidón de trigo o bien de maíz.
Harinas integrales, en esta receta yo utilizo trigo sarraceno y avena, de todas las pruebas que he hecho es el pan que más se asemeja al pan con gluten. Pero podéis utilizar las que más os gusten, o bien las que tengáis a mano en casa en ese momento, teniendo en cuenta que no todas las harinas “aprietan” igual el pan y que el sabor y color varía en principio con estas proporciones cualquier harina funciona.
Proteína. En esta receta estoy utilizando albúmina de huevo, pero tenéis a vuestra disposición proteína de guisante, de soja, de leche. Las proteínas deben ser aisladas, ya que sino aportan sabor. En caso de no tener proteína a mano podéis poner una clara de huevo restando su peso del total de los líquidos. La función de la proteína es aumentar la fuerza de nuestras masas, si no la tenemos podemos hacer el pan sin ella.
Fibra. En este caso he utilizado fibra de psyllium más bambú, pero podéis utilizar la que tengáis en casa, inulina, fibra de manzana, fibra de dextrina de trigo (a la venta en Mercadona).
Levadura. Yo utilizo levadura seca de panadero, por comodidad, porque se conserva mejor que la fresca, porque no tengo que espumarla, pero si os apetece poner levadura fresca sólo tenéis que multiplicar por 3 la cantidad de levadura a añadir.
Goma xantana. La goma xantana es la que hace que nuestros panes liguen ya que no tenemos el gluten que es quien hace que las masas queden unidas. Podemos hacer pan con pixie (pero esto pienso que no es para un pan básico sino para algo un poco más complicado). En principio sin goma xantana no podríamos elaborar esta receta.
Miel. Podemos utilizar cualquier otro azúcar, bien azúcar moreno, o bien sirope de ágave, de arroz. El azúcar carameliza en el horno y hace que nuestros panes tomen buen color.
Vamos con la receta con cantidad exacta de cada  ingrediente. En este caso la receta es una proporción 80/20, esto significa que del 100% de harinas un 80% son almidones y un 20% son harinas integrales.
Ingredientes:
250 gramos de almidón de trigo
150 gramos de almidón de patata
50 gramos de harina de avena (certificada sin gluten)
40 gramos de harina de trigo sarraceno
10 gramos de harina de sésamo
15 gramos de albúmina de huevo
10 gramos de psyllium+bambú
10 gramos de goma xantana
10 gramos de sal
5 gramos de levadura seca de panadero
5 gramos de impulsor
20 gramos de Aceite de Oliva Virgen Extra
10 gramos de miel
425 gramos de agua (85% de hidratación)
Elaboración:
Pesamos todos los ingredientes secos excepto la goma xantana. Los mezclamos bien y reservamos. Por otro lado pesamos el agua y la miel. Añadimos los ingredientes secos y amasamos. Yo no tengo amasadora y lo hago en panificadora. Cada uno puede amasar con el robot que tenga.
A los 5 minutos de amasado más o menos añadimos la goma xantana disuelta en el Aceite de Oliva y dejamos amasar otros 10 minutos. Después de añadir la goma xantana observaremos que la masa queda con más consistencia.
Cuando terminamos el amasado¡ y con las manos enaceitadas damos forma a la masa y la colocamos en un recipiente para que fermente, tapada con una bolsa o un gorro de ducha (son muy útiles para esto).
Una vez que está fermentada la masa (el tiempo dependerá del calor ambiental) sacamos la masa y formamos los panecillos sin manipular la masa en exceso para no bajar la fermentación que hemos conseguido.
Dejamos reposar unos 20 minutos en la bandeja donde vamos a hornear tapados con un trapo para que no se acortecen. Justo antes de hornear hacemos el corte con el lamé o una cuchilla (podéis ver todos estos procesos en el video que os adjunto).
Precalentamos el horno a 230 grados (se sube tanto porque al abrirlo para meter el pan la temperatura se viene abajo y nos conviene tener una buena temperatura en el momento de meter el pan). Si nuestro horno no tiene función vapor habremos dejado una bandeja en la parte de abajo del horno para que esté bien caliente cuando metamos el pan.

Al llegar a la temperatura metemos los bollos e inmediatamente vertemos un vaso de agua en la bandeja que está debajo (con cuidado de no quemarnos). Los 20 primeros minutos bajamos la temperatura a 200 grados y los 20 últimos la bajamos a 180.

Dejamos enfriar en rejilla.




La receta utilizando Psyllium y Bambú

La misma receta con Psyllium y Bambú pero en forma de rosca.

Misma receta utilizando Dextrina de Trigo (sin gluten)




A la derecha fibra de bambú y psyllium, a la izquierda dextrina de trigo
El pan cortado a mano
Aquí os dejo el enlace a youtube para que podáis comprobar la textura de la masa y cómo podéis formar los panecillos y la rosca.